Síguenos en Facebook

Mostrando entradas con la etiqueta formas de aprendizaje. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta formas de aprendizaje. Mostrar todas las entradas

lunes, 25 de noviembre de 2019

Dinámica para niños.




Carreras de ciempiés: La importancia del trabajo en equipo.



Trabajar en equipo es muy importante para lograr un objetivo. Mas aun dentro de la iglesia , como cuerpo de Cristo debemos de aprender a trabajar unos con otros si queremos expandir el reino de los cielos. Por ello , esta dinámica te ayudara a enfatizar lo importante que es trabajar con otras personas.
Categoría: Trabajo en equipo o competencia.
Objetivo: Fomentar el trabajo, la organización y comunicación en un equipo.
Distribución: Equipos de 6 a 10 personas.
Material: Pañuelos o tiras de tela suficientes para amarrar los pies de los participantes.
Tiempo: 30 a 60 minutos.
Tamaño del grupo: Mediano a grande.

Instrucciones

  1. Dividir al grupo en equipos de 6 a 10 personas (según el tamaño de tu grupo), pueden haber de 2 a 4 equipos dependiendo de la cantidad de personas y el tiempo disponible ya que entre menos equipos más larga estará la dinámica. Cada equipo debe tener el mismo número de integrantes.
  2. Después, pedirles que cada equipo se forme en una fila y que elijan a dos participantes para que empiecen el recorrido que se les dirá a continuación. Los primeros dos participantes se deben amarrar de los tobillos de manera que la pierna de cada uno debe estar sujetada y unida por un pañuelo.
  3. De esta manera deberán organizarse para ir caminando a cierta distancia que el facilitador elija y regresar a la fila para sujetar al siguiente compañero de manera que ahora sean tres unidos por los pañuelos en una línea horizontal para realizar de nuevo el recorrido de ida y vuelta y volver por el otro compañero, así hasta que todos los integrantes del equipo estén amarrados.
  4. Gana el equipo que logre primero sujetar a todos sus participantes y recorrido la distancia puesta de ida y vuelta.
  5. Al final, puedes realizar preguntas para comentar cómo se sintieron en esta actividad, si les costó trabajo, qué tuvieron que hacer para poder lograr el objetivo y si no lo lograron por qué creen que fue así.
  6. Remarca la importancia de la organización y comunicación dentro del trabajo en equipo en la iglesia. En ocasiones la falta de comunicación u organización no permite que avancen todos juntos y esto afecta directamente al cuerpo de Cristo. Cuando buscamos estrategias y nos organizamos podemos lograr las metas propuestas y continuar avanzando.
Variantes: Puedes hacerlo en un grupo pequeño con un solo equipo si lo que quieres es solo fomentar el trabajo en equipo.
Recomendaciones: Puedes llevar un premio para el equipo ganador, para que sirva como motivación antes de empezar el juego. Realiza esta dinámica en un lugar abierto donde haya espacio suficiente para los participantes.
FUENTE: DINÁMICAS CRISTIANAS.

martes, 21 de marzo de 2017

martes, 26 de abril de 2016

Cualidades de un Maestro Bíblico de Niños...


Como ejemplo incomparable en esta tierra, tenemos al Señor Jesucristo que fue llamado "maestro" unas 60 veces en las escrituras (raboni)  Mateo 8:19 y Marcos 9:38. Aunque Jesús fue conocido como sanador de las multitudes, los Evangelios nos relatan en detalle el ministerio principal que el tuvo, como los fue el enseñar las cosas de Dios. A través de las parábolas, historias, ejemplos y a veces enseñanzas duras y difíciles, Jesús enseñaba a las gentes continuamente en el Templo, en los Campos, por el mar, andando por el camino.
Es interesante notar que uno de los requisitos de un líder en la iglesia es la habilidad de enseñar (1Timoteo 3:2). La Biblia habla también del don o ministerio de la enseñanza (Romanos12:67, Efesios 4:11) y les da lugar de importancia a los maestros entre los demás ministerios.

 REQUISITOS DE UN MAESTRO CRISTIANO
- Debe tener una relación personal con Cristo Jesús.
- Debe vivir la vida cristiana en obediencia a la palabra de Dios. No puede vivir en abierto desacuerdo con los principios bíblicos.
- Debe ser sensible, tierno e interesado en las necesidades de los otros.
- No debe temer el trabajo duro, ya que la enseñanza requiere horas de preparación y estudio, además del desgaste emocional y espiritual al enseñar.
- Debe ser creativo con ideas originales, y saber buscar ideas de otras fuentes. Debe ser capaz de adaptar las lecciones a los alumnos con pensamientos nuevos.
- Debe tener una actitud positiva y entusiasta. El carácter del maestro influye en la enseñanza. No debe ser demasiado pasivo ni pesimista.
- Debe ser persona con autoridad. Esa cualidad puede desarrollarse cuando hay una auténtica convicción de que estamos ocupados en un ministerio espiritual importante. La inseguridad es lo que hace perder sus cualidades de líder a muchas personas.

Ser maestro de la palabra de Dios, es el mayor privilegio que se puede gozar. Significa estar íntimamente vinculado al Maestro por Excelencia, nuestro Señor Jesucristo, ya que gran parte de su ministerio comprendía la enseñanza. Él delegó poder y autoridad a sus seguidores para que continúen esa labor.
Y les dijo: "Id por todo el mundo y predicar el evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado será salvo; más el que no creyere, será condenado." Marcos 16:15-16.
"Pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra." Hechos 1:8.
Dios ha puesto sus ojos en los maestros, y ese deseo de enseñar que brota desde lo profundo de su ser, no es sino un llamado del Señor.
Él necesita de usted para la educación de sus "joyas", los niños y las niñas que el tanto ama. Sus inmortales vidas representan gran valor. Jesús murió por cada uno de ellos en la cruz. No derramó su preciosa sangre, en precio de rescate, solamente por los adultos, sino que también lo hizo por los niños.
La vida de un niño se puede comparar a una hoja de papel en blanco. Cada persona que pasa por su lado, escribe algo en esa hoja.
Al llamarle para ser maestro, Dios dispuso que usted ayuda a otros seres humanos a aprender. No importa cuán grande o cuán pequeño sea a quien enseñe, siempre estará centrado alrededor de tres factores:
bulletEl Maestro
bulletLa Lección
bulletEl Alumno

 EL MAESTRO Y SU EXPERIENCIA CON DIOS
No se pueden compartir experiencias que no se hayan vivido. Teóricamente el maestro puede explicar muchas cosas, pero, solamente puede impactar en la vida de sus alumnos cuando respalda la teoría con experiencias personales.
Para el maestro cristiano, el nuevo nacimiento es su primera y gran experiencia con Dios. Para poder enseñar, tiene que ser salvo y lavado de sus pecados por la sangre de Jesucristo y debe haber obedecido plenamente el mandato en Hechos 2:38: "Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo"
Es sumamente importante ser lleno del Espíritu Santo. Hay tantas cosas que quieren ocupar lugar en nuestro interior y nos invaden, a menudo, pensamientos de diversa índole, mayormente negativos. Por ello, necesitamos la llenura del Espíritu Santo, para que las cosas del mundo no hallen cabida. El egoísmo, la envidia, la hipocresía, y tantos más, tendrán que dar media vuelta a la puerta del corazón, pues ya estará ocupado por el Espíritu del Señor.
El maestro que abre su vida al Señor, producirá el fruto del Espíritu Santo y podrá respaldar su enseñanza con experiencias reales. Me duele decir que, hay muchos maestros que enseñan la Biblia, sin gozar de una relación personal con Dios. Son "ciegos guías de ciegos", como lo expresa Jesús en Mateo 15:14 como resultado, tanto el maestro como sus alumnos, caen en el hoyo.
Pablo podría afirmar: "Yo sé en quien he creído" (2 Timoteo 1:12). Esa firme fe en el Señor y S Palabra, debe caracterizar a cada maestro; no sólo delante de sus alumnos, en un día domingo, sino cada día de la semana y en cualquier situación o lugar. Jesucristo dijo: "Vosotros sois la luz del mundo, una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa. Así alumbre vuestra luz delante de los hombres, para que vean vuestras buenas obras, y glorifiquen a vuestro Padre que está en los cielos." Mateo 5:14-16.

 LO QUE EL MAESTRO DEBE HACER
- Leer y estudiar continuamente la Biblia y las fuentes que le ayudarán a ser mejor maestro.
- Debe preparar su lección cada semana dedicando el tiempo necesario para que ser parte de su propia vida y se adate a las necesidades de sus alumnos.
- Debe llegar a tiempo para cada clase y procurar que los alumnos hagan lo mismo. Es una responsabilidad concreta, y al no hacerlo, demuestra que no considera importante la labor de enseñar.
- Debe orar por sus alumnos durante la semana. Recordar sus necesidades y también visitarles de vez en cuando. La relación personal maestro-alumno es importantísima.


 MÉTODOS DE ESTUDIO PARA EL MAESTRO
- Busque un lugar tranquilo para estudiar.
- Reúna todos los materiales de estudio para luego no interrumpir el estudio.
- Escoja una hora del día cuando su mente esta activa y alerta.
- Este cómodo: Tenga mesa y silla, suficiente aire y luz.
- Sea disciplinado: No espere inspiración para estudiar, hágalo como hábito para el Señor.
- Prepare la lección con tiempo: El estudiar a última hora resulta en mala preparación y perder los resultados deseados en los alumnos.
- Alterne su actividad: Lea la porción bíblica, luego ore por los alumnos, estudie mapas y comentarios, memorice el texto principal (áureo) y practique el uso del material visual.


 METAS QUE DEBE TENER EL MAESTRO
- Que el alumno aprenda la lección, que la entienda.
- Que el alumno guarde las verdades bíblicas en su mente y corazón.
- Que la vida del alumno sea transformada como resultado de la enseñanza.
- Que las necesidades espirituales del alumno encuentren respuesta a través de las lecciones.
- Que el alumno llegue a ser investigador incansable de la Palabra de Dios, buscando siempre profundizar en la verdad y su relación con la vida humana.
- Que el alumno llegue a tal nivel de motivación que sea un maestro para otros también.


MANERAS DE PREPARAR LA LECCIÓN
- Una limitada preparación: Sólo lee la porción bíblica y el manual del maestro.
- Una mejor preparación: Estudia para la lección tomando notas y consultando libros de referencia.
- Una buena preparación: Apunta ilustraciones personales y explicaciones que se relacionan con la vida de los alumnos.
- Una excelente preparación: La lección inspira y cambia aún al maestro, y como resultado la lección es enseñada con unción y poder del Espíritu Santo.


 LA INFLUENCIA DEL MAESTRO
Como maestro, debe reconocer la influencia que su vida ejerce sobre los alumnos. Ante ellos, usted es un representante de Jesús, y lo que ellos le vean hacer, guiará, en gran parte, del destino de sus vidas. Trate de ejercer sobre ellos una influencia positiva.
El maestro enseña un poco por medio de lo que dice, algo más por medio de lo que hace, mucho más por medio de lo que es.
La vida y la personalidad del maestro es la lección más poderosa que puede enseñar. No son, en primer lugar, las elocuentes palabras que influyen en el niño, sino la vida santa del instructor: una vida entregada de lleno al Señor Jesús.

 EL DESEO DE APRENDER
Lo más importante en la vida del maestro no es enseñar sino aprender, y ¡aprender de Jesús! Por cierto, debe leer y estudiar buenos libros, conocer de pedagogía y tratar de mejorar sus métodos de enseñanza, pero lo primordial es que aprenda de Jesús mismo, por medio de una vida de íntima comunión con él. Él es el Maestro por Excelencia y nadie nos pude enseñar mejor.
Para aprender hay que estudiar; en este caso, la Biblia, pero también otra buena literatura. El conocimiento no es una carga pesada y el tiempo dedicado al estudio, nunca es tiempo perdido.

LA SINCERIDAD DEL MAESTRO
La vida del maestro necesita ser transparente como la luz. Debe poder decirse de él, lo mismo que Isaías profetizó respecto a Jesús: "... ni hubo engaño en su boca" (Isaías 53:9).
Jesús fue sincero con sus seguidores. Día tras día, ellos compartieron con él la abundancia y la escasez, la alegría y el dolor, la aclamación de los admiradores y las burlas de los enemigos. Ellos lo conocieron en la intimidad del hogar y entre grandes multitudes, y nunca lo vieron actuar con hipocresía.
Los hechos y las palabras de los maestros deben ser como Pablo dijo "Con Cristo estoy crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí..." (Gálatas 2:20).

 COMUNIÓN CON DIOS
Para vivir una vida ejemplar y fructífera, es indispensable desarrollar una diaria e íntima comunión con Dios por medio de la oración y el estudio de su palabra.
La Oración es el medio por el cual podemos experimentar milagros en nuestra vida. Para el maestro es importante orar como un niño, orar por un niño, orar con un niño.
Jesús dijo: "Si no os volvéis y os hacéis como niños..." (Mateo 18:3). Los niños son sinceros, humildes y dependientes, ya que todavía no han descubierto, lo que en el mundo adulto es tan conocido, las dudas. No es suficiente orar como un niño, sino necesitamos también orar por los niños. Pida por cada uno de sus alumnos, para que ellos puedan poner sus jóvenes vidas en manos de nuestro poderoso Señor  Jesús.
Al ser constante en la oración por sus alumnos, usted como maestro, no tardará en experimentar el gozo de orar con un niño. No hay mayor felicidad. El estudio de la palabra va mano a mano con la oración. Por medio de la oración el maestro habla con Dios. Por medio de la lectura de la Palabra, el maestro ofrece a Dios una oportunidad de hablarle.


 COMUNIÓN CON LOS HERMANOS
Como hijo de Dios y maestro cristiano, usted forma parte de una gran familia. Y tiene hermanos en cada país del mundo, ahora le toca aprender a vivir en paz con aquellos que están cerca a usted.

Jesús habló acerca de los más grandes mandamientos: El amar a Dios sobre todas las cosas, y el amar al prójimo como a sí mismo (Mateo 22:37-40). También nos dio un mandamiento nuevo: "Este es mi mandamiento; Que os améis unos a otros, como yo os he amado." Juan 15:12. El maestro necesita tener disposición para trabajar lo mismo que tuvo Jesús. Tiene que saber que está realizando una labor que producirá fruto para la eternidad. 

domingo, 31 de enero de 2016

La capacidad de aprendizaje de los niños.

Capacidad de aprendizaje

La capacidad de aprendizaje de los niños es asombrosa. Su mente es como una esponja, 

ávida de conocimientos que se adquieren prácticamente sin esfuerzo. 

Así, los padres nos maravillamos al ver que nuestros hijos pequeños han aprendido inglés

 en un abrir y cerrar de ojos, nos corrigen el acento y lo emplean con total naturalidad

 cuando les pedimos que respondan en el idioma sajón. 

Pero, lo más asombroso es contemplar a nuestros niños "digitales" usar el ordenador, 

nuestro móvil o los videojuegos con la destreza de un experto.

¿Cómo funciona la mente de los niños en el aprendizaje?

El funcionamiento tan óptimo de la mente de los niños, sobre todo, en la etapa de los 0 a 3 años, se debe al juego de las interconexiones neuronales. Hace tiempo que se determinó que la inteligencia de una persona no se medía tanto por la cantidad de neuronas que poseía el cerebro sino por la cantidad de interconexiones neuronales que tenía. Sin embargo, cuando esta etapa concluye los métodos de aprendizaje entran en juego.
Y esto es precisamente, lo que ha descubierto una nueva investigación sobre la capacidad de aprendizaje de los niños. El estudio revela que los bebés y los niños pequeños aprenden poniendo a prueba hipótesis, analizando estadísticas, haciendo inferencias causales, observando lo que ocurre y llevando a cabo experimentos. En otras palabras, en la revista Science, los investigadores de la Universidad de California, en Berkeley (EE UU), explican que los niños en sus juegos e interacciones con otros niños suelen utilizar razonamientos científicos. Esta teoría se ha comprobado con una serie de experimentos con máquinas que reproducían música, que los niños no habían visto nunca. Para hacerlas funcionar, los investigadores observaron que primero planteaban hipótesis sobre cómo accionar los aparatos y a continuación averiguaban cuál de ellas era la más adecuada.
Si vamos un poco más allá, podemos hacer otra lectura de esta forma de aprender a través de la experimentación. Es preciso que para que los niños saquen sus propias conclusiones, tengan libertad para hacer sus ensayos, es decir, en lugar de decirles cómo se hace, aprenden más si lo descubren por sí mismos. La experimentación intuitiva permite a toda la humanidad, desde edades muy tempranas descubrir las causas y los efectos que hay detrás de lo que sucede a nuestro alrededor mejor que cualquier otro método.

Este estudio debería encender las alarmas del tradicional sistema de enseñanza, totalmente dirigido, donde a penas se experimenta y los cauces de aprendizaje están totalmente dirigidos. Un niño aprende poniendo a prueba sus habilidades, los hábitos y actitudes de los que lo rodean y su propio mundo. Un niño aprende más por el método de prueba y error, por medio del placer antes que del dolor, a través de la experiencia antes que de la sugerencia, y por la sugerencia antes que por la orientación.
No obstante, los padres somos los primeros que podemos empezar a cambiar. ¿Cómo? En primer lugar, recuerda que tu hijo no te escucha, te mira y aprende también por medio del afecto, del amor, de la paciencia, de la comprensión, de la posibilidad de hacer y de ser. Por este motivo, puede resultar más constructivo y al mismo tiempo más educativo para los niños contestarles, en lugar de informarles, acompañarles en lugar de llevarles, mostrarles el peligro sin atemorizarles y prepararles un clima de estudio en lugar de mandarles estudiar, entre otras cosas.